Best Sellers
Las generaciones que vivimos nuestra adolescencia antes de los noventas, pasábamos de las lecturas infantiles a los libros, generalmente fragmentados, de la clase de Literatura o Español como El Quijote y La Iliada. Algunos agregaban los “clásicos juveniles”, con Verne y Salgari. Los menos dábamos el salto directo a las lecturas de “adultos”, en mi caso fue la ciencia ficción, la novela policiaca, en especial la de espías y la negra; y de los latinos: García Márquez, Donoso, Vargas Llosa, Ibargüengoitia, Borges, Julieta Campos, por mencionar algunos.
Hace poco más de una década, los adolescentes están integrados plenamente en el mercado de los bestsellers globales. Harry Potter, ha vendido de 1997 a la fecha más de 400 millones de ejemplares y Twilight ha acumulado desde el 2006 casi 100 millones. Ambas son series y las dos están escritas por mujeres anglosajonas. La primera del gusto de mujeres y hombres, la segunda es más del gusto femenino. La primera narra las aventuras de un niño-joven mago y la segunda es una historia de amor entre humanos, vampiros (vegetarianos) y hombres lobos.
Estoy segura que este fenómeno continuará, difícilmente abandonaran un mercado que ha generado enormes ganancias. Quizá es hora de preguntarse sus impactos que giraran sin duda en la emergencia de una cultura literaria global, desde las varitas, hasta los suspiros compartidos por Jacob Black. Estos vínculos tienen efecto en el presente de estos jóvenes, pero también en su futuro. Nada más hay que voltear a ver el uso que hacen de las redes sociales a través de Internet.
En fin, dentro de dos semanas se estrena Luna Nueva, naturalmente disfrutaré con mi hija adolescente su fascinación por Edward Cullen, ese que según ella encarna su ideal masculino, ese que causa celos a sus amigos varones, ¿por qué? Simplemente porque ellos son solamente humanos y él...él es un vampiro.
Nashieli Ramírez
InvestigadoraSocial



