Número solo
Más de la mitad de los niños y niñas que cursan la primaria, secundaria o bachillerato en México cuentan con conocimientos elemantales o insuficientes en matemáticas. Lo que limitará, según los estudios, su pensamiento abstracto y analítico.
La manera en que nos acercan desde la eduación formal a las matemáticas, es por demás errática. Lo primero que tendríamos que hacer es quitar el estigma a los números y podríamos hacerlo a través del juego. El rompecabezas numérico más moderno es el Sudoku.
Este popular juego tiene como antecedentes el Number Place (lugar de los números), creado por el estadounidense Howard Garns y publicado en los Dell Magazines de Nueva York en 1979. En 1984, el periódico japonés Monthly Nikolist, publica el juego denominado Suji wa dokushin ni kaguri (los números deben estar solos). Que después simplificaría como Soduku, en donde S quiere decir número y Doku que significa solo.
A partir de 2004, se incorporan a los periódicos de los Estados Unidos, iniciándose su expansión. En apenas un lustro, el sodoku es ya uno de los pasatiempos más buscados.
Este rompecabezas se presenta como tabla de nueve por nueve, integrada por pequeñas tablas de tres por tres que se llaman cajas. Algunas contienen números que se conocen como dados. El objetivo es llenar las celdas vacías con números en cada una de ellas, de manera que cada fila, columna y región tenga números de 1 al 9, en donde cada número solo puede aparecer una vez en cada una de las tres direcciones.
Es un juego bastante simple y sencillo y no implica cálculo mental, aunque si es un ejercicio para la memoria, pero está demostrado que es un juego que desafía y es adictivo.
Esto es tan sólo un ejemplo de lo que podríamos hacer para que los niños y las niñas no fueran vacunados de manera prematura contra ese poderoso lenguaje, clave para el acceso al conocimiento.
Nashieli Ramírez
Investigadora Social



